Juan José Jiménez

Juan José Jiménez

Juan José, platícanos un poco sobre ti. 

Nací y crecí en Querétaro. De aquí soy, de aquí es toda mi familia y de aquí no me voy a ir nunca. Tengo 43 años, soy arquitecto y desde el 2018 tengo el honor de representar a mi Querétaro en el Senado de la República.

Platícanos de tus padres y tus hermanos. 

Crecí en el seno de una familia de origen popular. Mis papás son mi máximo, de ellos aprendí la responsabilidad, el cumplir con la palabra y nunca darme por vencido. Mi papá fue comerciante y ganadero; mi mamá se dedicó siempre al hogar. Somos cuatro hermanos, yo soy el penúltimo. Somos muy unidos y siempre hemos sabido salir adelante como una familia de la cultura del esfuerzo. 

Platícanos de tu esposa e hijos. 

Tengo 20 años de casado con mi esposa Verónica, quien es una mujer maravillosa de quien aprendo todos los días. Y tenemos dos estupendos hijos: Diego, de 19 años, y Tristán, de 12. Los dos son muy buenos chavos, aguerridos y entrones como su papá. 

 

¿Cuáles crees que son tus principales virtudes y defectos? 

Mis virtudes diría que soy muy determinado, soy entrón, no me achico ante los retos y cuando me propongo algo nada me detiene. Y mi principal defecto es que soy muy necio, una vez que se me mete a la cabeza una idea, ya nadie me la quita. 

 

Juan José Jiménez

¿Cuáles son tus pasatiempos? 

Me gusta mucho hacer deporte, desde chico me encanta el basket y cuando no estoy trabajando intento pasar el mayor tiempo posible con mi familia. Por ahora me gusta también salir a correr cuando puedo, generalmente lo hago los fines de semana. 


¿Cómo es que un arquitecto terminó en la política? 

Desde muy chavo me interesaba la participación social, ayudar a la gente, plantear soluciones. Participé en muchos movimientos juveniles y a la par estudié arquitectura, una parte de la carrera en el Tecnológico de Querétaro y otra parte en la Universidad Cuauhtémoc. La arquitectura me ayudó mucho a formar una visión de planeación a largo plazo, con un pensamiento creativo, innovador, rompiendo paradigmas y sobre todo, convirtiendo escenarios adversos en positivos.  

 

¿Cuál es el principal problema de Querétaro? 

La desigualdad, sin duda. Por décadas, en el estado han existido en realidad dos Querétaros: uno desarrollado y otro olvidado. Nuestros gobernantes siempre presumen ese Querétaro de las empresas y las industrias, pero han olvidado por completo a los más de 700 mil pobres que hay en el estado. Y no es posible crecer de manera sostenida, si no nos ocupamos de los que menos tienen. 

 

¿Qué otros problemas ves en el estado? 

Desde antes de la pandemia, ya Querétaro empezaba a mostrar graves problemas económicos. Mientras que en 2015 veníamos creciendo a tasas del 7%, en 2019, es decir antes del coronavirus, crecimos tan solo al 0.3%. Eso ha ocasionado que también los niveles de inseguridad hayan crecido, cada vez es más común escuchar de asaltos, que se metieron a la casa de un vecino, o que le dieron un cristalazo a un coche, etcétera. 

 

¿Quieres ser gobernador? 

(Ríe) Eso ya lo veremos más adelante. Ahorita estoy concentrado en mis tareas como senador, pero por supuesto que ser gobernador sería un honor para cualquier persona que ama este estado.  

 

¿Qué rol debe jugar Querétaro en el México de hoy, el México de la 4T? 

Querétaro ha sido siempre parte fundamental de la historia de México. Aquí inició el movimiento independentista para derrocar al mal gobierno español en 1810; la intervención francesa terminó en 1867 cuando Maximiliano de Habsburgo es fusilado en el Cerro de las Campanas y la firma de la Constitución que actualmente nos rige se dio en 1917 en el Teatro de la República de Querétaro. Y esto solo por mencionar algunos episodios. Hoy nuestro país atraviesa por un muy importante proceso de transformación del cual no nos podemos quedar fuera. Querétaro debe recobrar su rol protagónico a nivel nacional y ser punta de lanza de los cambios que están ocurriendo en estos momento en todo el país. 


¿Cuál es tu visión para Querétaro? 

Creo que los próximos años van a ser determinantes para darle rumbo a nuestro estado. Querétaro ha crecido sin planeación, de manera desordenada y de forma desigual. Si seguimos así, esto va a ser un desastre. Necesitamos planear con visión de largo plazo y, sobre todo, con una visión de que nadie se quede atrás, que ya no exista más esa división entre el Querétaro desarrollado y el Querétaro rezagado, que tengamos un estado en el que, al igual que yo pude hacerlo, todos los queretanos tengan las oportunidades necesarias para salir adelante. 

 

Querétaro = origen 

2021 = consolidación 

4T = nuevo comienzo 

AMLO = líder 

Monreal = guía